Hoy conversamos con Martín Bruno, Sommelier

Por Jorgelina Soulet

Fuente: www.bacoclub.com.ar


El sommelier argentino Martín Bruno logró el segundo puesto del ASI (Association de la Sommellerie Internationale)  & APAS (Alianza Panamericana de Sommeliers), Concurso Mejor Sommelier de las Américas realizado en la ciudad de Montreal, Canadá, que tuvo la presencia de veinte competidores de diez países del continente.

Según los especialistas y el jurado internacional, la final entre Bruno y los sommeliers canadienses Pier-Alexis Soulière y Carl Villeneuve Lepage pasará a la historia por los elevados puntajes, mientras que la performance del representante argentino en la prueba de servicio fue considerada memorable.

Luego de cuatro días de competencia en los que veinte sommeliers de diez países del continente americano pusieron a prueba todo lo que saben sobre bebidas, servicio y conocimiento general del sector, los representantes de la AAS volvieron a demostrar la excelencia de la profesión en Argentina.

Tras obtener el valioso segundo puesto, Bruno dijo sentirse «muy feliz por el logro y por compartir el podio con Pier-Alexis y Carl Villeneuve Lepage, dos de los mejores sommeliers del mundo». Asimismo, destacó el apoyo constante de la Asociación Argentina de Sommeliers  y agradeció a la AAS por haberle dado la posibilidad de llegar a este concurso.

La delegación argentina en el Concurso Mejor Sommelier de las Américas estuvo encabezada por Matías Prezioso, Presidente de la AAS, y Valeria Mortara, Vicepresidente de la AAS.

El concurso se realiza cada tres años desde 2009, está organizado por la Association de la Sommellerie Internationale (ASI), la Alianza Panamericana de Sommeliers (APAS) y la asociación del país anfitrión, la Canadian Association of Professional Sommeliers (CAPS). Los países miembros de APAS tienen el derecho de designar dos candidatos para representar a su país en el concurso mediante una selección previa que se enmarca en un concurso local. En Argentina, Martín Bruno y Valeria Gamper lograron esas plazas al obtener el primer y segundo puesto del Concurso Mejor Sommelier de Argentina celebrado en octubre del 2017.

La revista Elixir conversó con Martín Bruno sobre la experiencia.

Elixir: ¿Cómo y cuándo decidiste hacerte sommelier? 

Martín Bruno: Fue por casualidad. Yo estaba viviendo en Nueva Zelanda y trabajando como barman en un restaurante que tenía una carta de vinos muy buena y al no haber un sommelier en servicio, nos ocupábamos los barman de las recomendaciones, servicio, etc. Tuve que empezar a aprender y descubrí un mundo que me apasionó.  

Elixir:  ¿Podés explicarle a alguien que no sabe qué es ser un sommelier?

Martín Bruno: Un sommelier es una persona apasionada por el vino, la gastronomía, el servicio. Tiene una formación sólida en cuanto a vitivinicultura, geografía vitivinícola, enología, y todos los aspectos relacionados con la elaboración, servicio y consumo de las bebidas y productos gastronómicos. Es, ante todo, un comunicador del vino. 

Elixir: ¿Cómo se encuentra la sommellerie argentina en este momento?

Martín Bruno: Creo que hoy la sommellerie argentina está en un gran momento, con grandes logros y reconocimientos a nivel internacional. Y eso se ve reflejado en que haya sommeliers argentinos en muchos de los grandes restaurantes del mundo. Acompaña el gran reconocimiento que tienen hoy en día nuestros vinos, que ganan cada vez más lugar en las grandes cartas de vinos del mundo. 

Elixir: ¿Podés contarnos tu experiencia en el Concurso del Mejor Sommelier de las Américas?

Martín Bruno: Fue una experiencia increíble, no solo por la competencia en sí y el muy buen resultado obtenido, sino porque el concurso es una gran reunión de sommeliers, donde siempre es muy grato reencontrarse con amigos y conocidos, y conocer los nuevos sommeliers que participan también. La preparación es muy intensa y requiere mucho estudio, entrenamiento y constancia. La competencia incluye pruebas teóricas, de cata, de maridaje y de servicio. Gracias al apoyo de la Asociación Argentina de Sommeliers y Pernod y Ricard pude viajar antes del concurso a entrenar con Veronique Rivest y fue clave para mi desempeño. También, gracias a la infatigable colaboración del equipo de CAVE (Centro Argentino de Vinos y Espirituosas) logramos contar con la logística y espacio para realizar catas a ciegas y distintas pruebas durante el entrenamiento.   

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