Michel Rolland evalúa la actualidad del vino argentino


A partir de su primera visita al país a fines de los años ‘80, el enólogo francés Michel Rolland se convirtió en una pieza clave para el desarrollo del vino argentino en general y del Malbec en particular de cara al mercado internacional. Aprovechamos su más reciente viaje a Argentina para que nos ofrezca su panorama sobre la actualidad vitivinícola nacional.

Como abanderado del impulso al Malbec en Argentina, ¿pensás que la atención a otras cepas "de moda" como las criollas o el Cabernet Franc es una distracción o, por el contrario, puede enriquecer el panorama?

MR: Si algunos creen que el futuro está en las Criollas o en el Cabernet Franc, tienen que hacer el vino. Yo voy a continuar trabajando con el Malbec y así vamos a tener mucho más espacio.

Tus primeros trabajos en nuestro país fueron en el NOA. ¿Cómo ves actualmente el avance de la zona?

MR: Salta, como Argentina, ha progresado mucho. Cada vez que tengo la oportunidad de degustar encontramos nuevos vinos muy interesantes. Cada zona en Argentina está mejorando mucho y tiene una definición de productos cada vez mejor.

¿Y en Mendoza? ¿Cuál es tu opinión sobre los avances en esta provincia?

MR: Mendoza es la zona más importante, hay muchas bodegas con vinos de alta gama. Es el futuro de Argentina.

Hablemos de las cepas blancas, ¿Qué pensás del potencial de los vinos blancos de Argentina, teniendo en cuenta que se viene hablando bastante sobre ellos últimamente?

MR: Los vinos blancos están progresando cuando se puede cultivar en zonas con un poco menos de temperatura y con riego por goteo. En Mendoza, arriba de 1000 metros, me parece bien.

Otra oportunidad pueden ser las zonas atlánticas, pero no tenemos historia suficiente, veremos en el futuro. Argentina tiene una variedad única, más al norte: el Torrontés. Hay un futuro porque no hay competencia.

¿Existe para vos alguna región del país con potencial no explorado?

MR: Argentina es un país tan grande que se pueden imaginar algunos sitios no explorados todavía. Pero los sitios conocidos son ya muy importantes.

¿Cómo pueden aportar los sommeliers argentinos a la consolidación y ampliación del mercado del vino?

MR: Los sommeliers argentinos pueden ayudar al país. Hay mucho turismo en Argentina  y los sommeliers pueden hablar de los vinos a los extranjeros. La mejor imagen nunca viene de adentro, pero siempre de la imagen internacional. Argentina tiene que aumentar sus exportaciones para ser reconocida a nivel mundial. En los últimos 20 años cambió mucho, pero el camino todavía es largo.

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