Entrevista a Silvio Alberto

Silvio Alberto es Licenciado en Enología e Industria Frutihortícola y se ha desempeñado en varias bodegas muy importantes de Argentina. Hoy es el Director de Enología de una de las bodegas argentinas con mayor trayectoria vitivinícola del país.

¿Cómo fue tu incorporación a Bianchi y cómo es trabajar cada día con esta gran familia?

SA: Ingresé en 2017 como Chief Winemaker & Viticulture, es decir, responsable de todo lo referido al vino desde el viñedo a la copa.  Luego de haber trabajado en empresas de gran reconocimiento, el comenzar a trabajar en Bodegas Bianchi fue un verdadero orgullo y placer: es algo único. Es una bodega de carácter familiar, con gran tradición y experiencia en la elaboración de vinos que han marcado la historia vitivinícola argentina, eso me permitió revivir una parte muy feliz de mi vida, mis inicios en esta gran industria. Uno puede tener diálogos directos con los dueños y eso potencia y facilita poder acercarnos siempre a una mejor calidad. La familia Bianchi consolidó el gran crecimiento de los últimos años a través de la incorporación de un equipo de Enología y Agronomía destacado. Los objetivos fueron consolidar el posicionamiento en Argentina, seguir creciendo en mercado externo y enfocarnos cada vez más en crear vinos de terroir. Siento todos los días el gran apoyo de la familia me ha permitido crear y gestar grandes vinos.

En San Rafael cuentan con tres fincas pero también están en Valle de Uco. ¿Qué significó incorporar un segundo terroir a la bodega y cómo surge la idea? 

SA: Desde sus inicios, uno de los pilares ha sido la innovación. Por eso se decidió adquirir un nuevo viñedo y una nueva bodega, buscando, por un lado, un nuevo terroir y, por otro, nuevos vinos con perfiles diferentes. En realidad, lo que se buscó también es darles la posibilidad a los consumidores de probar, conocer y disfrutar vinos distintos en distintos segmentos; esto no es ni más ni menos que la democratización del vino. Finalmente, estos procesos en bodegas con tanta personalidad e historia como la nuestra permiten ver hacia el futuro, poder proyectarse para vivir muchos años más con identidad propia, con calidad de excelencia y manteniendo los principios que su enólogo mentor, Enzo Bianchi marcó.

Enzo Bianchi es el nombre que lleva nuestra bodega en Valle de Uco, me gusta decir que con la adquisición de la misma vamos a crear grandes vinos, pensados desde el viñedo, con gran foco en el terroir y de calidad superlativa. Allí se elaborarán vinos con uvas de San Rafael y de Valle de Uco, y distinguir los distintos tipos de suelos, que claramente han marcado las diferencias, permitiéndonos mostrar las bondades de cada lugar. Hoy pensamos que Enzo Valle de Uco, crea ejemplares que se hermanan con los grandes vinos de San Rafael, como es el caso de Enzo Bianchi Gran Corte. 

¿Cuáles son para vos las características más sobresalientes de cada lugar y cómo se traducen en los vinos?

SA: Cuando uno habla de Terroir no solamente debemos incluir el suelo, sino también el recurso humano. En ambas bodegas contamos con un gran equipo que integran el paisaje y el suelo de cada terroir a su quehacer cotidiano. Desde el punto de vista del suelo, la altitud, las condiciones climáticas, ambos manifiestan características bien definidas. En cuanto a la altitud debemos decir que nuestros viñedos en San Rafael se encuentran entre los 750 a 800 mts de altura a diferencia que nuestro viñedo ubicado en Los Chacayes, que oscila entre los 1200 a 1400 msnm. En el Valle de Uco esa altitud tan importante genera una gran amplitud térmica manifestándose en los vinos con una gran maduración polifenólica y aromática, con colores realmente extraordinarios y una explosión de fruta destacable. En San Rafael, es notable que a pesar de la menor altitud con respecto al Valle de Uco, existe una muy buena amplitud térmica en las mejores zonas de este departamento, eso permite una maduración óptima de las uvas. A nivel de composición de suelos la diferencia es clave y se manifiesta en los vinos. Todas las zonas, a pesar de estar en un mismo distrito, en un mismo viñedo, presentan variaciones espectaculares de suelo, tanto de estructura como de composición, incluso en nuestros viñedos de San Rafael.

Los vinos que provienen de San Rafael son vinos que nacen con una elegancia al terminar la fermentación o en medio de ella, son vinos que desde el punto de vista aromático ya presentan una definición clave. El trabajo que debemos realizar luego en la crianza con estos vinos es mínimo. Los vinos del Valle de Uco, tienen “mucho de todo”, son vinos exuberantes, concentrados, potentes, necesitan luego del acompañamiento en la crianza con lías para lograr esa dulzura, centro de boca y volumen que tienen al beberlos.

FINCA ASTI: Con suelos de origen aluvional, de textura franco – arenosa, con capas de cantos rodados de mediano tamaño, bañados con leves capas calcáreas.

FINCA LAS PAREDES: Con suelos de origen aluvional, de textura limo – arenosa, sin presencia significativa de piedras y/o caliche, y baja capacidad de retención de agua.

FINCA DOÑA ELSA: cuenta con diversos cuarteles con suelo franco-arenoso, en los primeros centímetros y luego una gran concentración de canto rodado con sedimentos calcáreos.

FINCA ENZO BIANCHI: con suelos de origen aluvional, una matriz muy importante de arena entremezclada y gran presencia de cantos rodados de diversos tamaños, pobres en materia orgánica. En las calicatas realizadas hemos podido observar cómo las raíces exploran a través de las rocas.

Si tuvieras que definir San Rafael a través de una variedad, ¿cuál elegirías?

SA: Mi primera experiencia en elaborar vinos de este terroir, es aquí, en Bodegas Bianchi. Es un terroir para descubrir, que puede brindar distintas posibilidades en cuanto a estilos y variedades. Muchos años atrás, San Rafael era considerado como un lugar exclusivo para la elaboración de vinos blancos como Chenin y Chardonnay. Más allá de que producimos grandes espumantes, tengo claro que San Rafel es la tierra del Cabernet Sauvignon. Desde mi primera cosecha pude ver el excelente potencial que tiene esta variedad. Los vinos tienen una característica única, con un color profundo, destacándose notas especiadas, fundamentalmente pimiento rojo maduro, pimentón dulce y lo que más me sorprende es su elegancia en boca. Es una variedad que nos permite elaborar en los distintos segmentos que tiene la bodega, con diferentes estilos y métodos de elaboración. En definitiva, el Cabernet Sauvignon es la estrella de San Rafael.

¿Qué es lo que más te gusta de lo que hacés cada día?

SA: Disfruto de cada día y de cada actividad en la que participo. Hoy paso más tiempo en el viñedo, comparto con los encargados de cada finca, con los operarios, poder podar con ellos, discutir e intercambiar ideas con Pablo Minatelli, nuestro Gerente de Agronomía es algo apasionante. Así como el poder degustar más de 170 muestras de vinos con Sergio Pomar, Gerente de Enología, para poder crear los nuevos cortes. Diagramar el día a día, aprender de los errores, en fin, disfruto de todo lo que hago. Siendo Licenciado en Enología, pude capacitarme en el mundo del Gerenciamiento lo que me permite tener una visión global del negocio, actividad que también disfruto mucho. Finalmente, el trabajo en equipo es lo que intento aplicar todos los días para poder llevar adelante los desafíos que tenemos en la bodega, eso me da mucha satisfacción.

¿Se viene algo nuevo en la bodega para la segunda mitad del año?

SA: En esta gran industria, siempre debemos tener esa chispa que nos mantiene vivos, el hecho de poder seguir creando y posibilitar que la bodega siga expandiéndose, no sólo en distintos terroirs, sino también, el poder desafiarnos día a día con nuevos vinos. ¡Se viene algo increíble, pero prefiero dejarlo en suspenso!

¿Cómo fue la cosecha 2020?

SA: En San Rafael y en Los Chacayes, Valle de Uco la cosecha la calificamos como excepcional, en donde, cada oasis tiene las características particulares de cada uno, pero algo que los hizo similares fue el adelantamiento de la madurez, tanto en uvas blancas como variedades tintas, debido a las altas temperaturas durante los meses de enero y febrero. También pudo verse influenciado por una prácticamente imperceptible helada tardía en los primeros días de octubre. En cuanto a la temperatura este ha sido un año particular, con muchos días por encima de los 35°C, ese bloqueo se vio compensado con la menor producción.

Algo que quedará en la historia de esta cosecha es la escasa o casi nula presencia de nieve durante los meses de invierno, disminuyendo drásticamente la disponibilidad de agua para los meses de mayor necesidad. Sin dudas, un manejo agronómico adecuado y alerta fue fundamental para sacar la cosecha 2020 adelante como equipo.

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