Una rueda que no deja de girar

A veces nos gusta encontrar la causa que da origen a un proyecto exitoso, el factor desencadenante que hace que todo estalle y comience. Tal vez podríamos decir que en esta familia la culpable fue una bicicleta, la de Don Lolo, quien con su incansable pedaleo generó un sueño tan grande que ya lleva 80 años y que sigue demostrando a muchos que lo que se hace con pasión y pie firme siempre llega a buen puerto.

¿Cómo fue el comienzo con Octavio Rufino Falasco, ese italiano que llegó a Chacabuco y cómo  “Don Lolo” llega a Mendoza?

FF: Octavio Falasco, primera generación de la Familia, llegó en barco como era en aquel entonces desde el Piamonte, Italia. Solo y sin hablar el idioma español, huyendo de la hambruna y dejando a sus padres, se radicó primero en un conventillo de Buenos Aires, donde, con ayuda de Don Pepe Moya, aprendió los trabajos de albañil. Con el tiempo, se trasladó a Chacabuco, Provincia de Buenos Aires donde todo comenzó.

Don Lolo, segunda generación, comenzó con los primeros trabajos de la venta de vino por la zona, con la marca Falasco. Recolectaba botellas usadas, en aquel entonces su medida era 930 cc con tapa a rosca, compraba vino en Mendoza que llegaba en tren y fraccionaba Moscato, Carlón Rosado, Reserva Tinto y Reserva Blanco. 

A los 16 años su padre Octavio le regaló su primera bicicleta para repartir vino, en la cual recorría hasta 28 kilómetros diarios por calles de tierra para vender tan solo unas pocas botellas. Posterior a eso, su padre le regaló una bicicleta con canasto para poder repartir mayor cantidad de vino y ser más efectivo su recorrido.

Los años fueron pasando y juntos, padre e hijo, compraron la primera planta fraccionadora, una licorería, camiones propios para reparto y hasta una lavadora manual de botellas independiente a la línea fraccionadora. Hoy el depósito y bodega de Falasco en Chacabuco es una de las plantas de Coca Cola para distribución en el interior de Buenos Aires.

En la década del 80´ el en ese entonces gobernador de Mendoza aplica “La ley de envasado en origen” por lo que Falasco se vio obligado a mudarse a alguna región vitivinícola para darle continuidad a su legado y labor. Fue ahí, cuando Jorge (actual presidente y CEO de Familia Falasco, tercera generación) y su padre Don Lolo se transladaron a Mendoza, Oasis Norte en la zona de “El Mirador”, construyendo su propia bodega. Comenzaron entonces con la producción propia de vinos de la zona y la plantación de viñedos propios. Era la época en la que el mercado de los vinos comunes cambió al mercado de los vinos finos con mención varietal 100%. En el año 1987 Jorge, compra su primera bodega, actualmente donde se encuentran tres depósitos para estiba y guarda de vinos para Mercado doméstico y Comercio Externo, tres líneas de fraccionado totalmente automáticas y oficinas comerciales de despacho de mercadería. En el año 1991 Jorge, compra su segunda bodega, llamada Los Haroldos, donde actualmente se recibe el 100% de la materia prima, se hace la vinificación y el terminado de los vinos, y donde funcionan el 80% de las oficinas para la parte operativa, financiera y económica de la misma. Y por último, en el año 2015 nace el tercer proyecto vitivinícola: Falasco Wines, conducido por la cuarta generación de la Familia (hijos). El primer portfolio de vinos es Hermandad Wines, en el cual se seguirán desarrollando nuevos portfolios de vinos de diversas categorías y valores.

En la actualidad yo me desempeño como Brand Manager del proyecto Falasco Wines, junto al equipo de enólogos compuesto por Alejandro Cánovas, Responsable de Tintos Alta Gama, y Pablo Sánchez, Responsable de Blancos y Espumantes Alta Gama. 

Las etiquetas de los vinos a veces tienen detrás historias muy interesantes. ¿Qué hay en las de Hermandad donde se pueden ver cabezas de animales y algunos ángeles?

FF: Hermandad es el portfolio de vinos inicial del proyecto Falasco Wines, donde básicamente la idea fue fusionar diversos conceptos, pensamientos entre nuestros hermanos pero con un solo objetivo, crear vinos únicos e irrepetibles para la Argentina y el mundo. Hermandad representa a cada uno de los integrantes de los hermanos Falasco, siendo un animal cada hermano. Florencia un dragón, Franco un león, Fausto un ángel y Francesco un pelícano. Fausto es un hermano que nos representa desde el cielo.

¿Qué diferencia a esta cuarta generación en su manera de hacer vino y cómo dirías que han evolucionado a los largo de estos 80 años?

FF: El proyecto nació en el año 1939 cumpliendo así, en el año 2019, 80 años dentro de la Industria Vitivinícola Argentina. Creemos que la impronta de una nueva generación, con nuevas ideas y pensamientos, hace que hayamos creado un nuevo proyecto vitivinícola con un estilo propio de vinos, priorizando la fruta, estructura y madera adecuada para cada perfil de vinos. Somos una de las pocas familias hoy en día arraigada a la Industria del Vino, lo cual hoy tiene mucho peso, relevancia y prestigio.

¿Cómo está compuesta hoy Hermandad?

FF: Hermandad Wines se compone de un Malbec Single Vineyard proveniente de La consulta, Valle de Uco, un Blend de Tintas de Los Chacayes, Los Arboles, Vista Flores y Paraje, un Chardonnay Single Vineyard – Barrel Fermented de El Peral Tupungato y un Cabernet Franc Single Vineyard de Campo los Andes, Valle de Uco. Próximamente se sumarán un Petit Verdot Single Vineyard también de Los Chacayes, Valle de Uco, un Pinot Noir Single Vineyard de Los Chacayes, Valle de Uco y un espumante Chardonnay – Pinot Noir de Valle de Uco de Método Charmat Lungo. Después tenemos Bressano Wines (NEXT RANGE) con un  Malbec Corte de Terroirs (3) de Valle de Uco y un Chardonnay Corte de Terroirs (3) también de Valle de Uco. 

Falasco hoy posee alrededor de 600 HA propias, en distintas regiones de todo Mendoza, además de operar con más de 400 productores de Uva.

Desde que naciste estuviste inmerso en el mundo del vino y has visto muchos cambios, entre ellos, el crecimiento de la sommellerie como profesión. ¿Quién auspiciaba de sommelier en la familia en sus comienzos y cuáles considerás que son las ventajas de contar con estos profesionales hoy en día desde tu rol en la bodega?

FF: Creo hoy que el sommelier cumple un rol fundamental para la enseñanza del vino a nuevos y actuales consumidores, desde un modesto restaurante hasta una vinoteca. De hecho en nuestra Cía. Marcela Mitchell es nuestra Sommelier/Enóloga, quien es la encargada de la comercializacion netamente de Falasco Wines para Mendoza y ciertos países del mundo como lo son Inglaterra, Estados Unidos y Brasil, dando apoyo a nuestros comerciales del mercado externo.

Siempre que viajo por trabajo, debo conversar y degustar nuestro portfolio con diversos sommeliers, una experiencia que resulta muy enriquecedora por lo que aporta en cuanto a conocimientos y también inspiradora porque nos incentiva a seguir apostando por el mundo del vino, que sin dudas es maravilloso!

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