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Matías Prezioso
La sommellerie el motor del vino argentino

Por Matías Prezioso

Todos conocemos esa sensación del día después a ese momento tan esperado que llevó meses de intensa preparación. Así estamos en la AAS, analizando y disfrutando de esas repercusiones que nos dejó el gran evento de la sommellerie argentina. El MSA 2017 ya es historia, y las primeras sensaciones son de felicidad, orgullo y determinación.

La Gran Final en la Usina del Arte nos marcó con mensajes contundentes: el sommelier argentino es hoy el motor principal de la comunicación del vino argentino en el país. En parte por condiciones naturales, como ocupar un espacio clave en esa intersección donde se conectan productores, con gastronómicos y trade, con medios de comunicación y con consumidores. Y, por otro lado, por condiciones adquiridas, como la excelencia de los profesionales locales, una posición destacada a nivel continental y una notable nueva generación que ya asoma y vislumbra un crecimiento sostenido a corto plazo.

Al mismo tiempo, nada puede tener más valor para la Asociación que encontrarnos todos en nuestro gran evento anual y sentir en carne propia el respeto que se ha ganado la profesión y cómo el mundo del vino nos festeja. Durante el Concurso, tuvimos más de 80 empresas, entre bodegas, bebidas aperitivos, café, agua, queso y otros servicios (incluyendo hotelería) que mostraron su compromiso y su respaldo al sommelier argentino.

Hubo unas 600 personas, en su mayoría socios, que estuvieron en la Usina para presenciar la Gran Final y participar de la feria de vinos. Hubo al menos 3.000 personas que se conectaron en directo desde todo el mundo para asistir a esta jornada inolvidable. Estos detalles nos llenan de orgullo, pero al mismo tiempo nos imprimen una gran responsabilidad para seguir construyendo una institución cada vez más pujante que nuclee y represente a cada sommelier de nuestro país.

Volviendo sobre la sensación de orgullo, no puedo dejar en esta editorial de vincular este término a los 20 concursantes de este Concurso Mejor Sommelier de Argentina 2017. Nos honran con su valentía, estudio y compromiso para con la profesión y consigo mismos. Ya pensando en la Gran Final creo que hablaremos por muchos años de la performance notable de Martín Bruno, de la imparable evolución de Valeria Gamper y de la gran aparición en finales de Stefanie Paiva. Los tres finalistas y sus carreras encarnan y nos permiten seguir hablando de los valores regentes de nuestra profesión: pasión, humildad, excelencia, estudio y perseverancia.

¡Salud!

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